Pies de loto en la antigua China

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Últimos vestigios de una barbarie

La práctica de los pies vendados o pies de loto dominó la sociedad china durante un milenio. Afortunadamente, esta práctica hoy ha desaparecido y apenas quedan mujeres que hayan sufrido estas torturas.

Qué son los pies de loto

Los pies de loto se refiere a una práctica que consistía en vendar los pies de las mujeres durante su infancia para evitar el desarrollo de los huesos y la musculatura, causando deformaciones permanentes que dejaban sus pequeños pies atrofiados y carentes de movilidad. Esta dificultad para caminar que tenían las mujeres era vista como “una muestra de feminidad y de andares delicados”. Además, era considerado fetiche sexual por muchos hombres de la época.

Orígenes de los pies de loto

El vendaje de pies comenzó a aplicarse en la Dinastía Song, a finales del Siglo X. En una sociedad liderada por hombres acomplejados y sedientos de poder, estos comenzaron a imponer estos tratamientos (o torturas) a sus mujeres y concubinas. El vendaje de pies impedía la libre movilidad de las mujeres, dificultando sus acciones, haciéndolas más frágiles y mucho más dependientes.

Una rápida expansión

Esta brutal práctica se aplicó durante casi mil años en las clases más altas de la sociedad china. Sin embargo, la práctica llegó a extenderse a todas las clases sociales muy rápidamente. Las familias de clase media comenzaron a vendar los pies de sus hijas con la esperanza de que fuesen tomadas como esposas o amantes por algún señor feudal y así poder ascender en la escala social.

La prohibición de los pies de loto

La práctica comenzó a ser perseguida tras la constitución de la República de China en 1912 y sus campañas de prohibición se intensificaron tras la constitución del Partido Comunista de China en 1949.

Las últimas mujeres con pies de loto

Una de las últimas provincias en abolir la práctica de los pies de loto fue Yunnan, al sur de China. De hecho, uno de los últimos pueblos en abolir esta práctica fue la pequeña villa de Liuyi, de 2.000 habitantes. Este pueblo saltó a la fama cuando sus mujeres de pies vendados comenzaron a mostrarse y a abrirse al turismo. Miles de personas de todo el mundo llegaban para contemplar esta trágica reliquia cultural.

Hace poco más de 15 años, el pueblo contaba con más de 300 mujeres con los llamados pies de loto. Hoy apenas hay unas pocas mujeres con los pies vendados, y debido a su edad y al maltrato que sufrieron sus pies, rara vez bajan a la plaza del pueblo donde acostumbraban a reunirse, bailar y divertirse.


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