De emperatrices, concubinas y amantes

La existencia de las concubinas ya forma parte del imaginario de la cultura tradicional china. La existencia de amantes o compañeras sexuales puede sonar enormemente denigrante para los valores predominantes en la sociedad de hoy en día. Sin embargo, hace cientos de años, las concubinas estaban presentes en la gran mayoría de reinos e imperios de todo el mundo, desde tiempos romanos hasta la antigua China. Es más, las concubinas chinas eran las culpables de hacer crecer o caer imperios, en muchos casos.

¿Qué es una concubina?

Un concubinato viene definido por la relación sexual entre dos personas no casadas. Dada la ambigüedad de esta definición, la relación de estas personas podía tener diferentes naturalezas.

Por un lado, una relación de poder y sumisión. Este es el claro ejemplo de los emperadores de China y sus concubinas, que venían elegidas por su belleza y pureza para satisfacer al emperador regente de cada dinastía. Sin embargo, existían también otro tipo de concubinatos.

Debido a la influencia del confucianismo en China, la sociedad ha sido siempre enormemente pragmática, intentando dejar de lado sus intereses personales o sentimientos para dar paso a objetivos más realistas y terrenales. Este tipo de pensamiento ha afectado, desde siempre, a las relaciones entre las personas dentro de China.

Según el pensamiento tradicional chino, el amor nunca ha sido suficiente para consumar un matrimonio. La situación personal, profesional y económica de ambas personas es mucho más importante que los sentimientos que puedan tener entre ellas. Por lo tanto, si dos personas se amaban, pero pertenecían a estratos diferentes de la sociedad… el concubinato era su mejor alternativa. Esta situación no era ajena a los emperadores de China, quienes debían, por responsabilidad, contraer matrimonio con una mujer que estuviera socialmente aceptada y pudiera asegurarle un heredero a la altura de Su Majestad.

¿En qué año existieron las concubinas?

La existencia de las relaciones extramatrimoniales es tan antigua como el matrimonio. El deseo sexual de hombres y mujeres no siempre se ha visto satisfecho tras el matrimonio, por lo que resulta inútil o vacío intentar poner una fecha a la aparición del concubinato en China.

Sin embargo, con la llegada del partido comunista al poder en China por allá en el año 1949, el gobierno liderado por Mao Zedong declaró como ilegales a las concubinas y las relaciones extramatrimoniales, persiguiéndolas y criminalizándolas fuertemente por todo el territorio chino. Al igual que sucedió en otros ámbitos de la vida, el hecho de tener concubinas o relaciones extramatrimoniales pasó a verse como un acto burgués antirrevolucionario, y fue fuertemente perseguido durante los años de liderazgo del polémico líder chino.

Hoy en día las relaciones extramatrimoniales siguen existiendo en China. Además de la prostitución, que a pesar de su ilegalización está muy presente en todo el territorio de China, existen otras figuras similares en la actualidad.

Las relaciones extramaritales en China han pasado a ser relaciones económicas entre las partes. La sociedad china es machista por sus costumbres y tradiciones confucianistas, por lo que en las relaciones de concubinato en China el hombre siempre partirá de la posición dominante y pagará por su compañía a su amante china, ya sea con pagos en metálico o en especie.

Por un lado existe la figura de las Xiao san (小三, tambien llamada 包二奶) que son mujeres jóvenes solteras que mantienen relaciones sexuales habituales con hombres casados. Este tipo de relaciones no se establecen con pagos directos como puede suceder con las trabajadoras del sexo, sino que se trata de una especie de relación de noviazgo donde el novio se encarga de proveer a su novia de elementos materiales que esta desee o necesite, desde ropa hasta coches, o incluso casas enteras. Para los casos más extremos, el hombre puede llegar acordar un pago mensual para asegurarse la exclusividad de su amante.

Como os podréis imaginar, este tipo de situaciones suceden, en su amplia mayoría, en las altas clases o esferas de la sociedad china, a pesar de ser ilegales y estar muy mal vistas socialmente en China.

¿Qué derechos tenían las concubinas?

Aunque las concubinas chinas no contaban con los derechos de la emperatriz, el concubinato era una relación legal en China y las concubinas podían gozar de las riquezas y la comodidad de la vida en palacio.

A pesar de que las concubinas no tuvieran el mismo reconocimiento que las emperatrices, su descendencia podía llegar a optar al trono si conseguían darle un varón al emperador. Esta situación dio lugar a peleas y conflictos entre las mujeres de las cortes chinas, conflictos que acabaron siendo letales en muchos casos.

Con el fin de mejorar su posición y conseguir que su hijo pudiera ser el siguiente emperador de China, las concubinas hacían todo lo que estuviese en su poder para conseguir yacer con el emperador de China: mentir, dominar, manipular, maltratar y a veces hasta matar. La posibilidad de que el primogénito varón se convirtiese en emperador mejoraría las condiciones de vida de su madre, quien podría optar a ser emperatriz de facto.

Concubinas que llegaron a ser emperatrices

Este fue el caso de algunas de las emperatrices más famosas del país, quienes partiendo de orígenes humildes y contando únicamente con sus armas de mujer, consiguieron doblegar emperadores y reinos a su gusto hasta convertirse en las auténticas tiranas de su época.

Wu Zetian, la emperatriz más feroz

La primera emperatriz de China, quien, dominada por la ambición de poder y cansada de su estado menoscabador como concubina, decidió dar un golpe de estado allá por el siglo VII y se convirtió en la mujer más poderosa del mundo, en aquel entonces.

Nacida en el núcleo de una familia adinerada y poderosa, Wu Zetian tuvo acceso a una educación inusual para personas de su sexo.

A la edad de catorce años, Wu Zetian fue comprometida al harén del emperador Taizong, quien tardo muy poco tiempo en caer bajo sus encantos y su intelecto. Tras la muerte del emperador Taizong, era costumbre que las concubinas del emperador difunto pasasen a recluirse a un monasterio hasta su muerte. Sin embargo, se cree que Wu Zetian había mantenido relaciones con el hijo del emperador, por lo que este último le permitió seguir formando parte de su harén de concubinas chinas.

Poco a poco, Wu Zetian fue consiguiendo más poder en el harén del joven emperador Gaozong hasta que un día, tras la muerte de la hija de Wu Zetian y el emperador Gaozong, la emperatriz regente fue acusada del envenenamiento de la menor. Acusada y condenada por celos, la emperatriz regente fue torturada hasta la muerte y Wu pasó a ocupar su puesto.

En el año 690, tras la muerte del emperador Gaozong, Wu Zetian tomó la decisión de proclamarse emperatriz del nuevo reino de Zhou.

Tras más de 15 años en el poder, Wu Zetian consiguió grandes mejores sociales y militares en el país. Sin embargo, sus detractores consiguieron apartarla del poder en el año 705. Poco después de su retirada como emperatriz, Wu Zetian moría a los 80 años siendo la primera emperatriz de facto de China.

Cixi, la última emperatriz de China

El segundo caso de concubinas que se convirtieron en emperatrices es el de Cixi, la última emperatriz de China. Nacida en un entorno humilde, Cixi llegó a gobernar China durante más de 40 años tras ser ofrecida como concubina con tan solo catorce años al emperador Xianfeng, en el año 1849. Su belleza y su inteligencia la convierten pronto en la favorita del emperador, quien decide asignarle puestos de secretaría dentro del palacio.

Al tener contacto con las altas ramas del poder del palacio, Cixi pudo llegar a comprender mejor el funcionamiento y las deficiencias de aquel estado. Pocos años después, Cixi dará a luz al que será el futuro emperador de China, Tongzhi, único hijo varón del emperador Xianfeng. Esta situación otorga a Cixi el poder absoluto frente al resto de concubinas, e incluso frente a la emperatriz, quien falló en darle un heredero varón a su esposo.

Una vez proclamada Emperatriz de China, su marido, el emperador Xianfeng, fallece a la edad de 30 años, dejando como único heredero del trono al hijo de Cixi, Tongzhi quien, con solo cinco años, quedaría al cargo de la dirección de toda China. Para asegurar una buena transición, se nombró un consejo de regentes que ayudaría al pequeño emperador a tomar decisiones hasta que alcanzara su mayoría de edad.

Durante los primeros años de gobierno, la figura de Cixi ganó mucho poder y se cree que fue quien lideró al país hasta la mayoría de edad de su hijo. Tongzhi, el joven emperador chino, contrajo matrimonio con la nueva emperatriz a la edad de 16 años, pero sus excesos con el alcohol y su incontrolada lujuria le llevaron contraer sífilis, que acabaría con su vida a la edad de 21 años.

Tras la muerte de su hijo, Cixi retoma el poder absoluto dentro del país y designa como heredero a su sobrino, el emperador Guangxu, quien actúa como un títere de Cixi hasta que es finalmente apresado por órdenes de Cixi cuando alcanza su mayoría de edad, acusado de querer destruir la unidad de China.

En el año 1908, la Emperatriz Cixi sufre un accidente cerebrovascular a sus 72 años de edad, y decide proclamar como sucesor del imperior al pequeño Puyi, de dos años de edad, quien sería el último emperador de China hasta la proclamación de la República de China en 1912.

Las concubinas en la cultura popular

El innegable atractivo de las relaciones de poder en las cortes imperiales chinas ha dado paso a la producción de muchas películas y series a lo largo de la historia. A continuación te recomiendo algunas de las más populares:

La linterna roja de Zhang Yimou

Como mencinoamos en nuestro artículo de películas de la revolución cultural de China, la Linterna Roja muestra la vida de las concubinas y las mujeres de los Señores de la Guerra, así como sus relaciones y sus luchas por el poder durante la reclusión en sus ostentosas mansiones.

Story of Yanxi Palace

Probablemente sea la seria más popular de China en la última década. Cuenta la historia de una joven sirvienta de palacio que termina cautivando el corazón del emperador y se ve enredada en la lucha de poder de la emperatriz y las concubinas. La serie está disponible en Netflix, aunque ha sido ligeramente adaptada para el público occidental.

Las emperatrices en el palacio

La serie de televisión que mejor representa las relaciones de concubniato en la época imperial de China, esta serie narra las relaciones entre las concubinas y la emperatriz, quienes intentarán por cualquiera de los medios ganarse la confianza y la atención del emperador para poder darle un hijo varón, que será el heredero del trono. La serie ha sido adaptada por Netflix para el público occidental.

El Último Emperador

La que tal vez sea la mejor película sobre China jamás rodada. Como comentamos en el artículo del cine sobre la revolución cultural, el Último Emperador cuenta la historia de Puyi, el último emperador de China, que fue nombrado heredero del trono con tan solo dos años por Cixi. ¡Muy recomendada!


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